A diferencia del Fehaciens, este especímen no nace, sino que se hace día a día, inasequible al desaliento. Imbécil esférico, lo es se le mire por donde se le mire. Pone el alma en su imbecilidad y abarca todos los estadios y superficies de su vida. Tal es su grado de perfección cuando ejerce, que las más de las veces parece un profesional eficiente sea cual sea su faceta laboral. Lo hemos encontrado en oficinas, aeropuertos, cloacas o en la construcción.
Cuando llamas para confirmar un envío (no importa si el costo es millonario) y pides que te llamen al móvil cuando salga ese envío, y la voz al otro lado del teléfono te contesta que “son normas de la empresa no hacer llamadas a móviles”, acabas de tropezar con un especímen de los que estamos tratando. O cuando llegas por quinta o sexta vez a una ventanilla, ya solamente a entregar los papeles que te ha costado Dios y ayuda recoger, sellar, etc., y el personaje te dice que “no puedo recogerlo porque el compañero que lo lleva se ha ido a almorzar, así que es mejor que espere”, te has econtrado con otro.
Lamentablemente son inevitables así que paciencia y a barajar...

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