Amplia familia de especímenes cuya sola enumeración llenaría varios libros de tamaño medio. Entre las varias subespecies, convendría citar y describir algunas, no con afán de agotar el tema, sino como deleite de desocupados y prevención de mayores riesgos. Entre las más llamativas se encuentran, a saber:
- “Pijo”, también denominado “hijo de papá” o “papá nuevo rico”, con coche enorme y señora portentosa al lado. De este especímen se adelantaron datos en la introducción, y es opinión mayoritaria que es fácilmente reconocible con los detalles que se dieron.
- Señora que se lía con los intermitentes, curioso caso de lateralidad confusa, dado que siempre pone en marcha el intermitente del lado contrario al que pretende girar. Mencionarlo suele poner de mal humor a las señoras y señoritas presentes, quienes, habitualmente, tachan de “machista” a quien lo cita como caso típico. Parece ser que se pone en marcha un sentimiento de solidaridad sexual exactamente contrario al que se desata cuando se habla de novios robados o temas similares.
- El que acelera cuando le adelantas (Imbécil con Síndrome de Castración). Interesante y patético caso de errónea localización del cerebro, con los riesgos que conlleva eso. Aún por determinar científicamente, pero parece ser que algunos especímenes ¿humanos?, sobre todo varones, tienen el cerebro localizado en los testículos y, por tanto, bañado en testosterona, así que se sientan frente a un volante. Y, claro, si alguien pretende adelantarle en la carretera, disminuye su potencia sexual y ha de hacer lo imposible para que eso no suceda... No nos parecería mal si no fuera por la tendencia que tienen a no suicidarse solos: casi siempre se llevan a un montón de inocentes por delante.
- El que siempre toca el claxon. Conocido especímen que SIEMPRE tenemos tras nosotros cuando estamos parados ante un semáforo, señal de STOP o similar. Solamente indicar y destacar su peligrosidad, dada la prisa que tiene en matarse...
Y, como ellos, un largo etcétera, que dejamos a libre disposición del lector, quien, amablemente, rellenará con sus imbéciles motorizados favoritos... Se sugiere meditar sobre la subespecie “taxistas” y “conductores de autobús urbano”, como proporcionadores de indivíduos sumamente interesantes para el tema que nos ocupa.

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